miércoles, 30 de mayo de 2012

Diez momentos de la temporada

Siguiendo los blogs de Crítico en Serie y El diario de Mr. McGuffin yo también me apunto a los momentos de la temporada. 10 highlights que incluyen spoilers (en orden) de House, Homeland, American Horror Story, Juego de Tronos, Fringe, Dexter, Mad Men, How I Met Your Mother, The Walking Dead y Girls.

Resacón en House´s place. A pesar de que la última escena de la serie con House y Wilson cabalgando hacia el horizonte podría ser perfectamente el momento elegido me quedo con el final de The C Word. Tras 40 minutos de absoluta carga dramática lo ultimo que esperábamos era un final a lo Resacón en las Vegas. Una de las últimas genialidades del doctor.

Brody en el bunker. Probablemente la escena más agobiante de la temporada. Brody encerrado en el bunker con decenas de mandatarios estadounidenses a punto de inmolarse. Unos primeros planos asfixiantes que nos trasladaron a la perfección la gravedad del momento.

El opening de American Horror Story. Tras una escena de introducción inquietante vimos por primera vez el opening más acojonante ever. Lástima que la serie no estuviera a su altura (a nivel miedo al menos)

Tyrion Wallace. La batalla de Aguasnegras ha sido, a falta de la finale, el momento cumbre de la segunda temporada de Juego de Tronos. Y a pesar de que el ataque con fuego Valyrio fuera lo más espectacular, yo me quedo con el discurso de Tyrion a lo William Wallace en Braveheart o Aragorn en El Discurso del Rey. Halfman se gana el respeto de los demás guerreros y de paso los lleva a la victoria (con algo de ayuda final).

El futuro de Fringe. Con una cuarta temporada inferior a las 2 anteriores quizás sea mejor mirar al futuro, y precisamente de allí viene su momentazo. Concretamente del 4x19 donde descubrimos que el auténtico enemigo de Fringe lleva entre nosotros desde el primer capítulo. Ver al malicioso Windmark, comisario Observer, matar con la mente fue bastante impactante.

Lane vs Peter. En Mad Men los momentos cómicos rara vez suelen llevar la firma de otro que no sea Roger Sterling. Pero si hubieramos tenido que apostar por otro jamás lo habríamos hecho por el impoluto Lane Pryce que nos soprendió desmelenándose y retando a Pete Campbell al combate de boxeo más lamentable y divertido del año.

Dexter exposed. De la peor temporada, con diferencia, de Dexter se puede rescatar un momento que si bien fue algo anticlimático será imprescindible para el devenir de la serie: por fin Deb pilló a Dexter con las manos en la masa.

La borrachera de Marshall. En una temporada en la que HIMYM se hizo mayor y destacó por el cambio de tono, con capítulos bastante chungos, las risas volvieron en la recta final con una legendaria borrachera de Marshall que rescató a Beercules de Dadyland.

Rick vs Shane. O cuando por fin The Walking Dead nos dio buenas escenas sin zombies de por medio. La tensión entre Rick y Shane fue el principal motor de la temporada abrazando al fin la filosofía de los comics: los zombies son malos, sí, pero los humanos son peores.

Las escenas sexuales de Hannah. Sin pudor, muy divertidas e instructivas en 2 sentidos: Girls no se corta y Lena Dunham tiene muy muy muy poca vergüenza.
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martes, 22 de mayo de 2012

A House Christmas Carol

Dicen que algo se muere en el alma cuando un amigo se va. Algo de eso sabe el bueno del doctor House que ha pasado sus últimas horas en la pequeña pantalla lidiando con algo tan doloroso como el inevitable final de su inseparable Wilson, algo que, como no podía ser de otra manera, le ha afectado profundamente.

Y con esta trágica certeza rubricada en el capítulo 20 llegó la series finale. House se despidió definitivamente con un capítulo en el que, por primera vez en ocho años, realiza un ejercicio de auténtica introspección que lleva a esclarecer algunos de los interrogantes que llevan flotando en el aire desde el inicio de la serie.

Es habitual que la gente que tiene una experiencia cercana a la muerte cambie su modo de ver la vida de manera radical. House no tiene una experiencia cercana, se enfrenta a la muerte cara a cara atrapado en un edificio en llamas, momento en el que su subconsciente le muestra sus anhelos en forma de fantasmas del pasado que le empujan a tomar su decisión definitiva.

Su profesión, el amor o la muerte. Tres temas que han sido una constante en mayor o menor medida durante toda la serie. Tres conversaciones con tres fantasmas (Amber, Stacy y Cameron) que acaban en una aparente epifanía vital para el doctor, decidido a cambiar tras la experiencia. House parece haber vivido su particular "Cuento de Navidad" del que resurgirá como un hombre absolutamente nuevo cuando el edificio estalla. En el final más cruel posible pierde la vida cuando había decidido empezar a disfrutar de ella.

Puede que este giro haya engañado a algún curioso que se haya acercado solo a la series finale pero no ha podido hacerlo ni por un segundo con los que llevamos 8 años con nuestro querido doctor. Y es que House no puede cambiar. Si no lo ha hecho durante 8 temporadas no lo iba a hacer en la escena final de la serie.

Y es que ese "Puedo cambiar" no se refiere a un cambio de paradigma vital, como el que sufriera Ebenezer Scrooge en el famoso "Cuento de Navidad". Ya sabemos que House no es capaz de algo así. De lo que sí es capaz, por primera vez en su vida, es de tomar la decisión menos egoísta, de sacrificarse por la única persona que realmente le ha importado

Así en un final perfecto para la serie que la convierte en una especie de Buddy Movie de 8 años, House tira su vida por la borda por la única persona que le dio sentido a la misma. Y al ritmo de Enjoy Yourself se despide cabalgando al lado, no solo de su mejor amigo, sino de la otra cara de su misma moneda.

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domingo, 13 de mayo de 2012

La peor despedida de Fringe

Decepcionante y Fringe son 2 conceptos que afortunadamente no nos tienen acostumbrados a ir de la mano. Sin embargo no se me ocurre otra única palabra que pueda definir los últimos 42 minutos de su cuarta temporada. Es duro pero hay que decirlo: la serie se despidió con la que ha sido, con diferencia, su peor season finale.

Y es que, salvo un par de detalles, el capítulo ha sido más predecible que el abecedario, algo grave en cualquier season finale que lo es mucho más en Fringe, cuyo principal atractivo es la capacidad que siempre ha tenido para descolocarnos. Desde que Olivia se revela como la fuente de energía que Bell está usando para activar sus planes genepocalípticos el desarrollo del episodio no da pie a la sorpresa.

A la altísima predictibilidad se suma, o quizás sea la responsable de ella, una poquísima sutileza nunca antes conocida en la serie, que echa por tierra la tensión del supuesto clímax del episodio: la muerte de Olivia a manos de Walter. Que la única forma de parar los planes de Bell era la muerte de Olivia queda bastante claro desde el momento en el que Bell asegura que no podría detener el proceso aunque quisiera. Por si acaso September hace aparición para que recordemos su funeraria predicción. Ya tenemos más que masticada la primera parte de la ecuación: Olivia tiene que morir. Para tener clara la segunda "su resurrección" tampoco hay que ser vidente. Solo les ha faltado ponernos en el "previously on" la tarta regenerándose. Por si la escena por sí sola no bastaba Olivia y Cortexiphan se repiten más en la misma frase que fuck en Pulp Fiction. Resultado: el momento destinado al what the fuck se queda en ni fu ni fa. Solo sorprende la puntería de Walter, ni Rambo oiga.

El capítulo es predecible y demasiado evidente pero viene altamente condicionado por el 4x19, un episodio que siendo de los mejores de la temporada se me antoja prescindible, incluso una losa. A priori nos encantó, a posteriori no tiene ningún sentido. Es cierto que abrió la puerta a lo que vendría en la quinta temporada pero, ¿era necesario?. Sinceramente, creo que no, en ninguno de los 2 posibles escenarios.

Si la serie hubiera sido cancelada nos habría dejado con los dientes largos, lamentándonos de lo que nunca pudimos ver desarrollarse. Con la serie renovada su efecto fue casi peor, matando el poco factor sorpresa que pudiera tener la finale. Siendo la quinta de tan solo 13 episodios era de esperar que todos estuvieran dedicados a este futuro alternativo para que pudiera tener un desarrollo suficiente, lo que nos llevaba a tener claro pre finale que la trama genepocalípsis tendría ahí su punto y final. Por otro lado resta mucha fuerza a la última escena, que queda como un cliffhanger bastante pobre sabiendo exactamente lo que viene a continuación. Definitivamente, el 4x19 le ha hecho un flaco favor a la recta final de la temporada.

Una recta final que ha decepcionado bastante al tirar por la borda una trama interesante como la del plan Jones/Bell y el nuevo mundo. Da la sensación de que la invasión Observer es un golpe de inspiración repentino y que, una vez llegó, la trama actual casi estorbaba por lo que decidieron resolverla por la vía rápida. Ésto deja un poco por los suelos la trascendencia de la cuarta temporada. Argumentalmente ¿habría cambiado algo si September hubiera aparecido para avisar a Walter en el 4x05? No creo que lo suficiente para justificar 17 capítulos que, si la quinta temporada no prueba lo contrario, parecen casi de relleno y que dejan una inevitable sensación de improvisación.

Como siempre la conclusiones quedan en el aire y será la quinta temporada la que termine por firmar la sentencia de la cuarta. Esperemos que la resolución en FF haya merecido la pena y que la invasión Observer suponga el final espectacular que Fringe se merece.
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