martes, 8 de noviembre de 2011

El pasajero oscuro, inicio ¿y final?

Cualquier conocedor de Dexter, incluso aunque solo haya visto un puñado de episodios, está familiarizado con el concepto "pasajero oscuro" (o dark passenger en versión original). Es un concepto acuñado por el propio Dexter que pretende simbolizar su oscuridad, su mal, lo que le hace ser el asesino que es. En definitiva una metáfora. Pero, ¿y si no lo fuera? ¿y si Dexter tuviera, de verdad, algo oscuro alojado dentro de él?

Y es que según veía el 6x07, el mejor capítulo de la presente temporada de Dexter, una teoría, muy loca, comenzó a rondar por mi cabeza. Primero pongamosnos en situación (y a partir de aquí, se incluyen spoilers hasta el 6x07). Tras dejarse llevar por la ira y asesinar al asesino, valga la redundancia, del hermano Sam, Rudy, más conocido como Ice Truck Killer, hace acto de presencia, cerrando de manera cliffhangeriana el 6x06. Nada más verle supuse que llegaría para dar réplica a Harry, y que ambos serían como el ángel y el demonio que aparecen en los hombros de tantos personajes de animación. El bien y el mal personificados.

El capítulo de esta semana confirmó mis sospechas, aunque, siendo justos, tampoco había que ser Sherlock para deducirlo. Rudy aparece como una figura tentadora, que pretende hacer desde la mente de Dexter lo que no pudo hacer en vida: convertirle en un serial killer sin código, sin nada ante lo que responder ni ante lo que frenarse. Sin embargo, su relación con esta alucinación me pareció ligeramente distinta a la que suele tener con la de Harry. Las apariciones de este me recuerdan a la relación de House con sus ayudantes. Las usa para ordenar sus ideas, para que le devuelvan la pelota de sus pensamientos, pero siempre hemos visto a un Dexter absolutamente consciente de que estaba lidiando con algo imaginario, un producto de su mente. Sin embargo, y puede ser buscarle 3 pies al gato, no es eso lo que veo con respecto a la aparición de Rudy.

Dexter se dirige a él en todo momento como si fuera una persona física. Le da órdenes del tipo "ven conmigo" o "espérate en el coche" como si creyera que de verdad le acompaña alguien. Además, vemos a Rudy coger objetos, como cuando tira la bolsa con una parte de Nick al mar, o como cuando coge la hoz que acaba con el tipo del motel. En definitiva se trata de un delirio mucho más real. ¿Un simple recurso para incidir en la importancia de la aparición de Rudy? ¿o las alucinaciones de Dexter comienzan a empeorar?

¿Y si estas alucinaciones que tomamos como la conciencia de Dexter son en realidad algo más? ¿Y si son un síntoma de algo mayor? Pienso en un tumor cerebral, por ejemplo. Algo que explique los delirios del personaje, algo que podría explicar su comportamiento de manera más satisfactoria que "se me metió el mal dentro por ser testigo de un crimen a los 3 años" (nunca me convenció esta idea). Algo que podría acabar con su vida. Y es que pensando en el hipotético cierre de Dexter, ¿podría tener un final más poético que caer víctima de su pasajero oscuro?
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martes, 1 de noviembre de 2011

La doctrina Hitchcock

"Nunca trabajes con niños, con animales o con Charles Laughton". Esta es una de las citas más celebres de Alfred Hitchcock, y si bien yo no soy tan radical como el genial director, si me parece que en ocasiones los personajes infantiles son metidos con calzador y, sobre todo, de manera muy poco realista.
(Antes de continuar aclaro que en esta queja excluyo a las comedias que funcionan con otras normas)

¿Cómo es un niño de entre 6 y 10 años? Normalmente es alguien despreocupado y feliz cuya principal misión es divertirse. Luke Dunphy es el estereotipo perfecto de cualquier niño de esa edad que conozcamos. ¿Cómo suelen ser los niños que vemos en la televisión en drama? Resabidos, repelentes, con un léxico y una coherencia en sus discursos a nivel de adultos e incluso una elevada madurez tanto intelectual como emocional. En definitiva insufribles y muy poco creíbles. ¿Cuántos niños como Henry de Once Upon a Time conocemos en la vida real? Si no soléis visitar colegios de niños superdotados la respuesta habitual es cero.

A la hora de diseñar personajes infantiles los creadores de las series tienden al exceso presentándonos niños con un desarrollo mental mucho más elevado de lo normal, algo que suele irritar bastante al espectador. Intentan equilibrar su deseo de incluir a un personaje infantil, por los motivos que sea (atraer a cierto sector de audiencia por ejemplo), con la realidad de que un niño normal y corriente no podría dar el mismo juego que un adulto. (imaginad a Luke Dunphy haciendo el viaje de miles de kilometros que Henry hace en el piloto de OUAT, se perdería a la vuelta de la esquina). Del choque de estos 2 deseos nacen los Henrys que tanto pululan por la pequeña pantalla y que tantos instintos homicidas despiertan en nuestros corazones. La cuestión se antoja evidente, si las características de un niño normal y corriente no se adaptan a lo que se le exige al personaje, ¿no sería preferible no incluir un niño? ¿Tanto tirón tienen los niños para el público que se prefiere sacrificar la credibilidad de la serie y jugar con la paciencia del espectador incluyendo uno de estos "pseudoinfantes"?

La cuestión es si un niño normal y corriente puede tener un papel de peso en una serie dramática y a mi parecer la respuesta es no. Los niños pueden ser buenos complementos, pueden servir como reflejo de la situación de una familia como en Homeland, o ser simplemente un bultito mono que se mete en líos como en Terra Nova, sin embargo alguien tan, todavía, poco evolucionado en todos los niveles como un niño no puede tener una importancia central similar a la de los adultos, no de manera creíble, no de manera realista.

Desde aquí hago un llamamiento (sordo) a los señores guionistas. Por favor, antes de introducir a una de estas personitas tan odiosas, antes de hacer que pensemos en Herodes y en el Chicho Ibañez Serrando de ¿Quién puede matar a un niño? gritando ¡¡YO!!, hagan caso al maestro Hitchcock. Seguro que no se equivocan.
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