miércoles, 28 de septiembre de 2011

Una "Terra" con poco de "Nova"

Una familia de la decadente sociedad de 2149 donde el clima está absolutamente derruido, es seleccionada para una expedición 85 millones de años en el pasado a una colonia bautizada como "Terra Nova" en búsqueda de una esperanza para la humanidad. A grandes rasgos este es el argumento del enésimo hype, que esta vez nos llega de la mano de Fox y la factoria Spielberg. Y como buen hype, salvo contadas excepciones, me ha dejado un poco frío.

Que el episodio inicial, destinado a enganchar a la audiencia, se me haya hecho larguísimo es mala señal. Y es que durante la hora y veinticinco minutos que duró tuve una constante sensación de déjà vu, de estar delante de algo que me han ofrecido decenas de veces con otro nombre y otra forma. Empezando desde sus mismos protagonistas, la familia Shannon que exhala topicazos por los 4 costados, a saber: madre protectora, padre intrepido, hijo mayor adolescente ligón y rebelde (candidato a ser el personaje más detestado de la serie), hija mediana cerebrito e inepta social y pequeña adorable. Ni un guionista español lo habría hecho mejor.

La acción del episodio no ha dado para demasiado, un vistazo a Terra Nova, pongan Isla Sorna+ Otherville+ El Rastro en su lugar y no notaran el cambio, y una pequeña aventura Parquejurasiana del hijo adolescente la cual, salvo la novedad de las armas de fuego, podrían haber sacado literalmente de cualquiera de las 3 entregas de la saga de Spielberg. Con los dinusaurios considerablemente menos creíbles claro, el presupuesto de la televisión no es el del cine.

¿Motivos para la esperanza? Haylos, aunque aún muy ténues. El único interés que me despertó el piloto fueron las 2 tramas que durante él se nos insinúan y que parecen destinadas a aportar la chicha a la serie. La primera la de la confrontación de la colonia Terra Nova con un grupo que se desanexiona de ella conocidos como los Sixers. La segunda, que parece tener relación con la primera, es la de unas extrañas ecuaciones escritas en piedras que tienen que ver con los Sixers, los viajes en el tiempo y la desaparición del hijo del comandante en jefe de Terra Nova (que apunta al tipico militar duro pero amable que en el fondo esconde un monton de secretos y que acaba siendo, como todo militar americano, un cabronazo).

Por su piloto la serie no apunta ni si quiera a puro entretenimiento aunque habrá que ver como se comporta en capítulos de 42 minutos. Que haya sido promocionada como el Parque Jurásico televisivo da un poco de mala espina ya que si eso es todo lo que tiene que ofrecer, gente huyendo de bichos enormes, cansará más pronto que tarde. Como siempre, tras el piloto, toca esperar.
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domingo, 25 de septiembre de 2011

La pregunta erronea

"The don´t remember Peter". "How could they? He never existed. He served his purpose". Tras la desaparición de Peter ante nuestros ojos este escueto cruce de palabras entre 2 observers servía para cerrar la tercera temporada de Fringe y abrir la veda de las inevitables preguntas. ¿Dónde está Peter Bishop?, fue la primera y más obvia, pregunta que han impulsado desde la propia serie ya que "Where´s Peter Bishop? se convirtió en la frase promocional más escuchada de cara a la vuelta de Fringe. Y aunque sería una frivolidad restarle importancia a esta cuestión, el éxito o el fracaso de su cuarta temporada no depende del donde, si no de las consecuencias de la desaparición de Peter.

Es obvio que el paradero del más joven de los Bishop será el argumento central pero no me preocupa excesivamente su resolución ya que confío en que me den una más que satisfactoria. El riesgo al que se enfrentan los guionistas está en el concepto mismo de la temporada. Con la desaparición de Peter, no solo desaparición, si no erradicación de su existencia en la "Fringstoria" la serie debe reiniciarse y mostrarnos a imagen de "Que bello es vivir" como se hubieran desarrollado los acontecimientos si Peter no hubiera existido. Sin embargo eso es, a priori, un imposible ya que, como todo buen seguidor de la serie sabe, los acontecimientos de Fringe giran alrededor de la figura de Peter. Si Peter no hubiera existido, entre otras cosas, Walter no habría cruzado al otro universo produciendo la alteración que haría que este se viniera abajo, provocando la guerra de los 2 mundos.

El modo en el que la "Fringstoria" sea reconstruida es es mayor reto al que se enfrenta la serie en esta cuarta temporada. "Neither here, nor there" nos ha mostrado los primeros detalles, aunque se ha centrado más en los personajes que en los acontecimientos. Hemos visto a un Walter mucho más desconectado con la realidad, agorafóbico y muy asustadizo y a una Olivia más dura, seria y solitaria. Es de esperar que con el desarrollo de los capítulos vayamos conociendo, probablemente con cuentagotas, los detalles principales de esta historia paralela.

Pasado, presente y futuros acontecimientos, 3 vías a explotar, el triple reto de una serie que este año vivirá desde su mismo comienzo con el fantasma de la cancelación acechando en cada esquina. Fringe vuelve y ante la difícil perspectiva de que tenga un futuro tan dorado como su nueva cabecera, solo nos queda disfrutar. Welcoma back, Walter!
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martes, 20 de septiembre de 2011

The Playboy Club: primeras impresiones

Comenzó The Playboy Club, una de las apuestas fuertes de la NBC y que junto a Pan Am que se estrenará el próximo domingo, recoge la época sesentera que tan en boga ha puesto Mad Men. Si hace un par de años las cadenas pugnaban por hacer una nueva "Lost" ahora parece que el modelo a imitar es el de Draper y Cía.

Si Mad Men nos enseñaba el Nueva York de los 60 girando alrededor de la empresa publicitaria "Sterling Cooper" The Playboy Club hace lo propio con el Chicago de la misma época centrándose en la vida de las trabajadoras y clientes del famoso Club Playboy. Su episodio piloto ha sido entretenido aunque la trama nace de una premisa que meten un poco con calzador. Además su ritmo es quizás demasiado directo y precipitado. Su visionado deja la sensación de que lo que se cuenta en él podría haberse contado de manera más pausada y serena en un capítulo doble que nos hubiera dado mejor oportunidad de ponernos en situación y conocer a los personajes.

No ha sido el caso puesto que la primera escena nos enseña el desencadenante de la trama principal de la serie, un punto de partida como ya he dicho un poco forzado y de ridícula ejecución. Tras un forcejeo con un cliente que se quiere pasar de listo, una conejita recién contratada de nombre Maureen acaba cometiendo un asesinato bastante pobre clavandole el tacón en el cuello y desangrando al que resulta ser el capo mayor de la mafia. El sinsentido continua ya que la conejita en cuestión recibe la ayuda de Nick Dalton, prestigioso candidato a Fiscal del distrito que de buenas a primeras se ve metido en un lío con la mafia y la justicia.

El punto de partida es un tanto rocambolesco. Me parece bastante peliagudo que ante un asesinato del que ha sido testigo un potencial Fiscal del distrito opte por esconder el cadáver haciéndose cómplice del delito, y menos aún tratándose del capo mafioso en el que se ha apoyado para su ascenso. Ponerse tras el culo a la justicia y a la mafia, por una desconocida total, por muy adorable que esta sea, no parece lógico.

Una vez aceptada la premisa inicial la serie puede evolucionar bien ya que tiene mimbres para ello. La trama principal con la mafia y la justicia persiguiendo a Maureen y a Nick, con el aliciente del cargo de este tiene potencial. El capítulo inicial también nos ha mostrado que la serie tocará temas sociales como la homosexualidad, asunto espinoso en los 60. Incluso para aquellos que los disfruten, el mío no es el caso, nos ha insinuado un más que probable triángulo amoroso entre Maureen, Nick y Carol Lynne, la, para más inri, jefa de las conejitas.

La ambientación probablemente no llegue al nivel de la de Mad Men aunque cumple con su cometido. Por último no puedo resistirme en destacar el puntazo de que todo el capítulo haya contado con la voz en off de un personaje que se nos revela al final como el propio Hugh Heffner, aunque el hecho de que no hayan mostrado su cara me deja dudas sobre si volveremos a verle. En definitiva el de The Playboy Club es un piloto fácil y digerible que apunta buenas maneras y con el que a priori no desanima a continuar con la serie. Veremos si su evolución logra convencer, lo que a juzgar por sus audiencias iniciales, deberá hacer pronto si quiere sobrevivir.
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lunes, 12 de septiembre de 2011

True Blood, ese gran placer culpable

Quien más y quien menos tiene uno, aunque avergüence reconocerlo. Algunos son más censurables que otros, si el tuyo es la Spanish Cheers háztelo mirar, pero todo el mundo disfruta de un placer culpable, algo con lo que goza enórmemente a pesar de que es consciente de que no debería. Hoy vengo a reconocer que el mío es True Blood. (A partir de aquí ligerísimos spoilers sobre la serie en general)

La serie de Alan Ball ha puesto fin hoy a su cuarta temporada más loca y "bizarre" que nunca. Y eso que en un principio no apuntaba esas maneras, al menos yo no lo aprecié. Partía de la atractiva premisa de una sociedad que se veía sacudida por la revelación de la existencia de los vampiros. La convivencia entre vampiros y humanos daba pie a tratar temas tan interesantes como el racismo o el segregacionismo. La segunda temporada continuaba centrándose en temas sociales tratando el fanatismo religioso y la intolerancia. Sin embargo la segunda trama de la temporada, la protagonizada por la ménade MaryAnne, se alejaba bastante de este tono más "serio". La gran orgía en que quedaba convertida la comunidad de "Bon Temps" en la season finale daba buena cuenta de ello.

Con la aparición de Russel Edginton, el homosexual y desequilibrado rey del Misisipi y su manada de hombres lobo adictos al V, como eje central de la tercera temporada la serie optó por seguir la que podemos llamar vía MaryAnne, enloqueciendo del todo con la aparición de un enorme abanico de criaturas sobrenaturales que han tenido su colofón en esta cuarta con las brujas y las hadas. "Bon Temps" parecía cada vez más el Nueva York de Ugly Americans. Los temas sociales desaparecían en favor de las relaciones entre miembros de las más variopintas comunidades: humanos, vampiros, hombres lobo, hombres pantera, hadas, brujas, cambiaformas... todos ellos amándose y odiándose, follándose y matándose.

Placer culpable decía, pero justificado. La serie es entretenimiento puro y duro, excelentemente narrado, me descubro ante la habilidad de Alan Ball para hacer hueco a las historias de 15 personajes por temporada sin que ninguna pierda interés, y cuyo mayor atractivo radica en ese "bizarre" del saber que todo es posible y aun así seguir sorprendiéndote con los giros truculentos, con las imágenes absurdas (la de Sookie alimentando a la vez a Bill y a Eric en albornoz se ha llevado la palma esta temporada) y con el surrealismo más loco y divertido que se puede encontrar en la pequeña y gran pantalla. Así finaliza su cuarta entrega con la que ha sido de largo su mejor season finale y un panorama inmejorable para el futuro. Mientras me siga dejando ojiplático, mientras siga insultando mi inteligencia y aún así pida más y más seguiré siendo un yonqui de la sangre fresca. Larga vida a "True Blood" ese gran placer culpable.
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lunes, 5 de septiembre de 2011

Todos contra Gus

Aunque podía parecerlo por como empezó esta cuarta entrega no será Jeese. Tampoco Skyler en su nuevo papel de organizadora del imperio White. Ni Hank de vuelta como el oficial más persistente de la DEA. Ni si quiera Walter, el gran Walter, a pesar que según sus propias palabras, en una de las "frasacas" de la serie, "HE is the danger". Hablo de EL personaje de la cuarta temporada de Breaking Bad, que a luz de este 4x08 de nombre "Hermanos" tiene todas las papeletas de ser Gus Fring.

Gus Fring, el dueño de "Los pollos hermanos", el mayor traficante de Nuevo México. La serie ha abierto una pequeña puerta, tan pequeña que es casi ventana, al pasado de Gus y aunque nos ha dejado más interrogantes de los que ha resuelto apostaría a que no será la última vez que lo visitemos.

Gus y su socio Max de origen chileno llegaron a Nuevo México decididos a hacerse un hueco en el mundo del tráfico de drogas. Para ello logran llamar la atención del jefe del Cartel, un tal Don Eladio, bastante reacio a permitir que se trafique con metaanfetamina en sus dominios. La reunión con Don Eladio acaba con el asesinato a sangre fría de Max a manos de Héctor Salamanca, tío de Tucco y de los calvos asesinos de la tercera temporada. Gus es perdonado debido a "su pasado".

Al menos 20 años nos separan de esta escena. En la actualidad nos encontramos a un Gus acosado por el cartel, ¿a caso hemos sido testigos del primer episodio de su enemistad? Lo más sencillo sería decir que sí pero me cuesta imaginar la manera en la que se levanta un imperio de la droga de millones de dolares sin el beneplacito del cartel. La cosa no pinta tan sencilla y parece que el hasta hoy olvidado Héctor Salamanca tiene mucho que decir al respecto.

Un pequeño apunte más sobre el flashback. A pesar de que no es demasiado aclaratorio si resuelve algo que al menos a mi me tenía intrigado: la infinita paciencia y tolerancia de Gus hacia el duo Walter-Jesse. Nunca me llegué a tragar que Gus no se deshiciera de Pinkman por petición de Walt y ahora queda bastante claro que si no lo ha hecho es porque le recuerdan a él y a Max.

"Hermanos" nos mete de lleno en la recta final de esta cuarta temporada con Gus como eje central de todas las tramas. Su guerra con el cartel puede afectar de la manera más dramática imaginable a cualquiera de los personajes, ya sea a su cocinero jefe y potencial asesino Walter, a un cada vez más confuso Jeese o un Hank totalmente convencido de estar ante "el jefe de todo esto". Sea como sea una cosa está clara: la respuesta del "Todos contra Gus" marcará irremediablemente el destino de la serie. Hagan sus apuestas.
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