jueves, 2 de junio de 2011

El desgaste de How I Met Your Mother

Hace un par de semanas acabó la temporada de una de esas series que un par de años atrás esperaba con ansia y que poco a poco ha ido entrando en el rincón de la pereza, e incluso del tedio. Estoy hablando de How I Met Your Mother, sobre la que toca hacer balance.

A pesar de que la sexta temporada ha corregido el absoluto desplome de calidad que supuso la quinta, cada día es más evidente el desgaste que está sufriendo la serie, desgaste que viene dado por la dirección que tomó el show desde un principio, buena a corto plazo pero nefasta a largo: convertir a Barney en el amo y señor de HIMYM.

Al igual que pasa en The Big Bang Theory, How I Met Your Mother partía como una serie coral con 5 protagonistas en la que uno de ellos se acababa comiendo, literalmente, al resto. Mentiríamos si dijéramos que no nos aficionamos a la serie por los suits ups, los legen-dary, los awesome o las locas teorías de ligar del rubito. Sin embargo es difícil que una comedia viva tantos años de un solo personaje, más siendo como es, un personaje totalmente unidimensional. El desgaste de HIMYM es por tanto el desgaste de Barney.

Barney es un personaje unidimensional, o al menos lo ha sido durante los 5 primeros años de la serie. Todo lo que es Barney, todo lo que aporta a la serie proviene de una sola dimensión, de un solo campo: las mujeres. Todas las situaciones cómicas que genera se dan en este campo, básicamente porque no tiene otro. Barney no vive con nadie. A efectos prácticos de lo que sabemos de él no tiene trabajo. No está diseñado para tener novia. Barney carece absolutamente de todas esas dimensiones que tiene cualquier personaje y que son fuente de conflictos y por tanto, de gags.

El problema es que, por muy bien que lo hagas, al desarrollar al personaje en una única dirección lo acabas quemando. Si ese personaje es además la piedra angular de la serie, acabas quemando la serie. Esta sexta temporada ha intentado corregir esta tendencia, con tramas como la de su padre o la de Nora, que probablemente se alarguen en el futuro. El problema es que tras 5 años de barnismo meterle de golpe en esas situaciones parece forzado y resulta incluso poco creíble.

En cuanto al resto de la gang han quedado un poco a la merced de Barney y muchas veces cumplen más la función argumentativa que otra cosa. Además, su evolución como personajes tampoco es para tirar cohetes. No veo apenas diferencias remarcables entre los Ted, Lily y Marshall del principio de la serie y los de ahora. En mi opinión el personaje que mejor ha evolucionado es Robin y ocupa un lugar muy secundario dentro de la serie.

En definitiva, HIMYM sigue siendo una serie de agradable visionado, que aun provoca 5 o 6 buenas carcajadas por temporada y que, en eso sí, es extraordinaria a nivel narrativo. Sin embargo su fuerza, su frescura y su poder competir de tú a tú con Friends por el trono de las comedias fue una estrella fugaz que duró tan solo 4 temporadas.
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